El comienzo
A comienzos de los años 2000, Gustavo Peñafiel trabajaba como publicista. Un día, después de ver la fila que se formaba afuera de una conocida sanguichería del centro, tomó una decisión: dejaría su oficina para dedicarse a vender el mejor sándwich de Chile.
La idea se fue cocinando durante un par de años, hasta que en 2006 abrió oficialmente las puertas de Fuente Mardoqueo en su propia casa de calle Libertad, en el Barrio Patrimonial
